Ellos no entienden,
ellos no pueden
entender,
lo que hacen
a medianoche,
cuando las velas han oscurecido
las penumbras del día,
cuando la mirada del numen
abre la puerta a lo incognoscible,
cuando no hay miedos,
ni males, bien ni desesperanza;
cuando hay miedos,
males, y bienes, y hay esperanza.
Entran a su retozo
sueños albores
y pacientes
flamas inevitables.
Entonces
más allá del mal y lo bueno
librando batallas interiores
intensamente, como niños van
creando las flores,
llenando de color
la oscuridad alumbrante.
Sus almas
besan, rezan,
renacen
en la poesía.
Javier S.
ellos no pueden
entender,
lo que hacen
a medianoche,
cuando las velas han oscurecido
las penumbras del día,
cuando la mirada del numen
abre la puerta a lo incognoscible,
cuando no hay miedos,
ni males, bien ni desesperanza;
cuando hay miedos,
males, y bienes, y hay esperanza.
Entran a su retozo
sueños albores
y pacientes
flamas inevitables.
Entonces
más allá del mal y lo bueno
librando batallas interiores
intensamente, como niños van
creando las flores,
llenando de color
la oscuridad alumbrante.
Sus almas
besan, rezan,
renacen
en la poesía.
Javier S.
Comentarios
Publicar un comentario