He empezado a leer las Obras Completas de Shakespeare (2003. Santillana Editores) y debo decir que es un libro oximorónicamente apasionado e imparcial que invita a una lectura placentera de este gran escritor británico.
Hay pocos datos claros de la infancia de Shakespeare, lo que sí sabe es que se casó muy joven: a los 18 años, más no fue así con su consorte, quien tuvo 26 años al momento del enlace. Tuvo 3 hijos con Ana Hathaway en pocos años antes de coger viaje a Londres, donde sin más horizonte laboral empezó a actuar en los espectáculos teatrales de la época ( S. XVI), actividades que tenían muchas diferencias con el arte actual: para empezar se daban en un ambiente octogonal o circular alrededor del cual se situaban los espectadores, casi como un coliseo taurino donde los actos se desenvolvían al medio. Otra gran disensión era la caracterización de los personajes femeninos: Julietas, Desdémonas y Ofelias fueron interpretadas por varones ... y eso en realidad no era nada extraño...era la norma en el teatro europeo y por ende aquí en Hispanoamérica también se dio de la misma manera.
En algún momento de su trabajo como actor, gracias al hado del destino, supo darse cuenta de que sus dotes principales iban por otro lado y se dedicó a escribir los argumentos de las obras...y así fue como llegó a convertirse en una referencia obligada en el mundo de la literatura...claro, no sin antes pasar "por las duras pruebas que afrontan todos los novatos y los largos días de la escasez, compañera inseparable de las buenas letras" (sic)
Debo decir que leer el contexto histórico cercano del cual bebió Shakespeare para componer sus obras es estremecedor...Ricardo III, creación de nuestro autor, se inspiró sobremanera en el rey del mismo nombre y la guerra de las Rosas (que duró treinta años) donde las escenas de horror sobrepasaron todo lo imaginable: ambición de dos dinastías por el cetro, guerras, traiciones... En resumen se libraron "doce grandes batallas, ochenta príncipes hallaron la muerte y , junto a ellos, casi toda la rancia nobleza inglesa".
...Bueno, como tengo que continuar con mis trabajos de programación web, sólo acoto para finalizar que como Shakespeare en sus creaciones, no debemos tratar de olvidar el pasado de nuestras sociedades...la de él como la nuestra lo es ahora, fue una sociedad post-conflicto... Y sin perjuicio de la calidad estética y la libertad de creación hay que alentar las obras literarias, dramáticas, artísticas de toda clase que sirvan para recordar nuestra condición humana anclada en la historia y en la cultura de cada sociedad...La nuestra es todavía una donde debemos construir y reconstruir nuestra Comunidad Nacional donde la violencia y la intolerancia se empecinó en destruirla, y para ello es imprescindible no olvidar lo que dolorosamente fuimos y que a partir de hoy debemos dejar de ser.
Javier Sánchez
27-11-2010
Hay pocos datos claros de la infancia de Shakespeare, lo que sí sabe es que se casó muy joven: a los 18 años, más no fue así con su consorte, quien tuvo 26 años al momento del enlace. Tuvo 3 hijos con Ana Hathaway en pocos años antes de coger viaje a Londres, donde sin más horizonte laboral empezó a actuar en los espectáculos teatrales de la época ( S. XVI), actividades que tenían muchas diferencias con el arte actual: para empezar se daban en un ambiente octogonal o circular alrededor del cual se situaban los espectadores, casi como un coliseo taurino donde los actos se desenvolvían al medio. Otra gran disensión era la caracterización de los personajes femeninos: Julietas, Desdémonas y Ofelias fueron interpretadas por varones ... y eso en realidad no era nada extraño...era la norma en el teatro europeo y por ende aquí en Hispanoamérica también se dio de la misma manera.
En algún momento de su trabajo como actor, gracias al hado del destino, supo darse cuenta de que sus dotes principales iban por otro lado y se dedicó a escribir los argumentos de las obras...y así fue como llegó a convertirse en una referencia obligada en el mundo de la literatura...claro, no sin antes pasar "por las duras pruebas que afrontan todos los novatos y los largos días de la escasez, compañera inseparable de las buenas letras" (sic)
Debo decir que leer el contexto histórico cercano del cual bebió Shakespeare para componer sus obras es estremecedor...Ricardo III, creación de nuestro autor, se inspiró sobremanera en el rey del mismo nombre y la guerra de las Rosas (que duró treinta años) donde las escenas de horror sobrepasaron todo lo imaginable: ambición de dos dinastías por el cetro, guerras, traiciones... En resumen se libraron "doce grandes batallas, ochenta príncipes hallaron la muerte y , junto a ellos, casi toda la rancia nobleza inglesa".
...Bueno, como tengo que continuar con mis trabajos de programación web, sólo acoto para finalizar que como Shakespeare en sus creaciones, no debemos tratar de olvidar el pasado de nuestras sociedades...la de él como la nuestra lo es ahora, fue una sociedad post-conflicto... Y sin perjuicio de la calidad estética y la libertad de creación hay que alentar las obras literarias, dramáticas, artísticas de toda clase que sirvan para recordar nuestra condición humana anclada en la historia y en la cultura de cada sociedad...La nuestra es todavía una donde debemos construir y reconstruir nuestra Comunidad Nacional donde la violencia y la intolerancia se empecinó en destruirla, y para ello es imprescindible no olvidar lo que dolorosamente fuimos y que a partir de hoy debemos dejar de ser.
Javier Sánchez
27-11-2010
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